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    OpenAI se equivoca y, curiosamente, a los europeos eso nos viene bien

    La mayor consecuencia de la irrupción de la IA es la libertad.

    Alejandro Díaz
    octubre de 2025
    3 min
    Energía
    Innovación
    IA
    OpenAI se equivoca y, curiosamente, a los europeos eso nos viene bien

    La mayor consecuencia de la irrupción de la IA es la libertad.
    Un concepto que los propios americanos nunca han entendido del todo bien.

    Basta revisar medio siglo de historia, escuchar al matón de Trump
    o ver las keynotes de OpenAI y su competencia:
    hablan de democratización, de progreso compartido, de empoderar al individuo… pero todo su modelo se basa en retener el poder, los datos y las reglas del juego.

    No pongo en duda su éxito hasta hoy.
    Pero esta vez han calibrado mal el impacto real de lo que están construyendo.
    Y estoy convencido de que, tarde o temprano, se les va a volver en contra.

    Aunque parezca mentira, su error no es solo técnico: es filosófico.
    Quizás por eso figuras como Mira Murati o Ilya Sutskever decidieron bajarse del barco antes que nadie.

    Pretenden alcanzar una inteligencia general a través de un proceso puramente estocástico, entrenando ruido sobre ruido, sin estructura, sin causalidad, sin semántica real.

    Y eso no solo les aleja de la AGI:
    les impide incluso dominar estratégicamente un sector concreto.

    Ningún sistema puramente probabilístico puede gobernar un dominio complejo sin un modelo determinista del mundo que le dé forma, trazabilidad, propósito y coherencia.
    No lo digo por decir: tengo mi propia publicación y proyecto empresarial que parten precisamente de ese enfoque.

    Ahí es donde Europa —y quienes apostamos por una IA auditada, contextual y soberana— tenemos una oportunidad real de liderazgo:

    Construir inteligencias verticales, con conocimiento estructurado, verificable y capaz de decidir sin depender de un oráculo americano (o chino).

    OpenAI ha elegido el camino habitual del mercado:
    visión macroeconómica, crecimiento rápido y control absoluto

    No hay innovación ahí.

    Nosotros apostamos por algo más profundo:

    si los datos son tuyos, el poder también debe serlo.

    Esta vez, la ventaja no es solo moral.
    Es estratégica...y eso lo va a cambiar todo.

    Alejandro Díaz

    Emprendedor, inventor y fundador de TheryOS. Comparte ideas sobre energía, capital, seguros, IA aplicada y sistemas de decisión construidos desde la operación real.